harina de maíz
1 bolsita de 7 g de levadura desecada
1/4 de taza de agua tibia
3 - 3 1/2 tazas de harina de trigo común
1 cucharadita de sal
1 cucharada de miel
1 cucharada de aceite de oliva
1 taza de agua tibia,
extra harina de maíz o harina de trigo, extra
Lustre
1 cucharada de agua
1/2 cucharadita de sal

Espolvoree una bandeja de horno con harina de maíz. Disuelva la levadura en agua templada; cúbrala con plástico transparente
y déjela reposar 5 minutos en sitio templado. Tamice 3 tazas de harina de trigo con sal en un cuenco grande; haga un hoyo
en el centro. Vierta la levadura, la miel, el aceite y el agua extra; mézclelo todo bien removiendo con una cuchara de madera
hasta formar una bola irregular. Pásela a una superficie enharinada y trabájela durante 10 minutos o hasta conseguir una masa
uniforme y elástica. Añada suficiente harina hasta obtener una masa fina.
Ponga la masa en un cuenco grande ligeramente engrasado y pinte su superficie con aceite. Tápela y déjela reposar en
sitio templado durante 1 hora o hasta que haya subido por completo. Golpee la masa y trabájela 1 minuto más.

Forme con la masa una bola uniforme de 18 cm de diámetro, póngala en la bandeja preparada y aplane su superficie. Con un cuchillo
afilado o una cuchilla, dibuje un enrejado en la superficie de la masa haciendo cortes entrecruzados a intervalos de 3 cm.
Precaliente el horno a 180" C. Ponga en el fondo una fuente llana con 2 tazas de agua (así el pan tendrá una corteza
crujiente). Pinte la masa con el agua mezclada con la sal; espolvoree con harina de maíz o de trigo. Hornee durante 35-40
minutos o hasta que la base suene hueca al golpearla con los nudillos; enfríe sobre una rejilla metálica. Puede servirse en
rebanadas con queso ricotta, jamón y tomates secos.
Nota
Es mejor consumirlo en el mismo día. Puede recalentarse. Si lo prefiere, decore la parte superior con una amplia incisión
circular.
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