3/4 taza de harina de fuerza
1 cucharada de azúcar
1/4 cucharadita de levadura en polvo
1 huevo poco batido
2/3 taza de leche
10 g de mantequilla fundida

Tamice la harina, el azúcar y la levadura en polvo en un bol mediano.
Forme un hueco en el centro e incorpore progresivamente el huevo y la leche. Bata hasta que los ingredientes se mezclen
bien y obtenga una masa blanda.

Engrase una sartén no muy honda y cinco moldes circulares metálicos pequeños con mantequilla. Coloque éstos últimos separados
en la sartén y caliente durante 1 minuto a fuego lento.
Vierta dos cucharadas de masa en cada molde y deje cocer a fuego muy lento durante 8 minutos sin darles la vuelta. Los
bollitos estarán cocidos cuando se haya cuajado la superficie y no se formen burbujas. Repita la misma operación con el resto
de masa. Saque los bollitos de la sartén junto con los moldes y pase un cuchillo alrededor del borde para despegarlos.
Nota : Es aconsejable engrasar los moldes justo antes de volver a utilizarlos. Estos bollitos también se denominan "tortitas
de té".
CONSEJO
Para que los bollitos resulten más ligeros, separe las yemas y las claras de los huevos, y monte éstas últimas a punto
de nieve para agregarlas a la mezcla al final. Estos bollitos resultan más sabrosos calientes o tostados, y son deliciosos
con mantequilla, o con una cobertura dulce o salada. Pruebe con mermelada o miel, o jamón y queso.
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