Ingredientes
Para 30 pancitos aprox.
Tomates secos: 1 pocillo
Sal y pimienta a gusto
Aceite: 50 cm3
Levadura: 50 g
Azúcar: 1 cucharadita (de té)
Leche: 400 cm3 aprox.
Harina 0000: 750 g
Manteca: 50 g
Hojas de rúcula picadas fino: 1 taza (de té)
Para la placa
Manteca: cantidad necesaria
Sugerencia
Estos pancitos se pueden rellenar con hojas de rúcula, aros de cebolla, rodajas de tomates o fetas de fiambre ahumado.

Colocar los tomates en agua tibia durante 1 hora.
Retirarlos, escurrirlos y picarlos.

Salpimentarlos a gusto y agregarles el aceite.
Colocar la levadura en un bol; incorporar el azúcar y un poco de la leche tibia (aproximadamente media taza). Mezclar
y dejar espumar.

Poner la harina en otro bol y agregarle una cucharada al ras de sal. Mezclar bien y formar un hueco en el centro del recipiente.
Llenar el hueco con la manteca y los tomates con el aceite.

Añadir la rúcula y la levadura espumada.
Unir los ingredientes centrales y, luego, comenzar a integrarlos con la harina.
Incorporar el resto de la leche gradualmente y mezclando hasta obtener una masa tierna.

Volcar la masa sobre la mesada y trabajarla hasta que esté lisa, Formar un bollo.
Colocarlo en un bol, cubrirlo con papel film y dejarlo levar en lugar cálido hasta que duplique su volumen.
Poner la masa levada sobre la mesada y desgasificarla dándole pequeños golpecitos.

Dividirla en porciones de aproximadamente 30 g y formar bollitos. Dejarlos descansar durante 10 minutos.
Aplanar los bollitos con el palo de amasar hasta obtener circulos de masa.
Ubicarlos en una placa ligeramente enmantecada y dejarlos puntear. Luego, cocinarlos en horno precalentado, a temperatura
de moderada a caliente, durante aproximadamente 20 minutos.
Retirarlos del homo, dejarlos enfriar y servirlos.
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